Enciclopedia de Mujeres "Oliva Sabuco"

 Ángela Sigea de Velasco

Ángela Sigea de Velasco

“Puellae doctae”, humanista e instrumentista renacentista.
[Tarancón, ¿? – 1542 Torres Novas ¿?]
 
Al igual que su hermana, Ángela Sigea dominaba varios idiomas, francés, italiano, latín, griego, hebreo y portugués, además de su lengua materna, el castellano. Con el exilio de su padre a la corte de Portugal formando parte del séquito que acompañó a la comunera María Pacheco, ambas hermanas se ponen al servicio de María Manuela de Portugal como moças de cámara. Allí, a diferencia de Luisa que se dedicará al estudio de las letras, Ángela, junto a otras dos españolas, Paula Vicente y Joana Vaz, se abrirá paso en la música cortesana, donde destaca como instrumentista.
 
*Retrato realizado por Dionisio Santiago Palomares en el s.XVIII, propiedad de la Biblioteca Regional de CLM.

Amalia Miranzo Martínez.

Amalia Miranzo Martínez.

Profesora de Instituto, sindicalista y senadora durante las Cortes Constituyentes.
[Cuenca, 1939 – 2014 Madrid]
 
Física de formación y profesora de matemáticas, fue la primera y única senadora del grupo socialista durante la Legislatura Constituyente. Además, de representar a Cuenca durante dos mandatos en el Senado, también fue pionera al alcanzar el liderazgo del sindicato UGT en su provincia. Una luchadora nata que se distinguió por su defensa de las clases más desfavorecidas y el feminismo, abogando por un arco parlamentario donde tuvieran mayor cabida las mujeres, la legalización de los anticonceptivos o la igualdad jurídica dentro del matrimonio.
 
 
 

Ángeles Gasset de las Morenas

Ángeles Gasset de las Morenas

Pedagoga y maestra. Cofundadora del Colegio Estudio en Madrid.
[Madrid, 1907 – 2005]
 
Fue una mujer autónoma, independiente y decidida, criada en los valores de la Institución Libre de Enseñanza. No era titiritera sino maestra, sin embargo, su trabajo docente con títeres, le supuso la admiración de este mundo artístico. Tras la guerra, funda junto a dos compañeras el colegio Estudio, intentando lleva a cabo un proyecto pedagógico diferente a pesar del Franquismo. Enamorada de Cuenca. Su casa sirvió como punto de encuentro cultural, donde Zóbel, Saura o Torner encontraron su amistad. Además, impulsó distintas iniciativas, como la rehabilitación de la iglesia románica de Arcas.
 
*Imagen del archivo fotográfico del Colegio Estudio.

Isabel Osca

Isabel Osca

Actriz de teatro, cine y series televisivas.
[Enguídanos, 1931 – Sevilla, 2011]
 
El papel que mayor proyección social dio a esta conquense, residente en Sevilla hasta su fallecimiento, fue el de la abuela Críspula en la serie “Mis adorables vecinos”, aunque esta actriz ya contaba con una larga carrera a sus espaldas que la había llevado a trabajar en decenas de obras teatro, televisión y cine, donde compartió rodaje con directores como Guillermo Fesser o Alex de la Iglesia. Comenzó en el teatro muy joven y fue habitual colaboradora del Centro Andaluz de Teatro, especialmente en montajes lorquianos.
 
*Imagen correspondiente a un fotograma de la Abuela Críspula en la serie “Mis adorables vecinos”.

ISABEL TORRES SALAS

ISABEL TORRES SALAS

 
Cuenca, 1905-Granada, 1998
 
Isabel Torres Salas nació en 1905 y se licenció en Farmacia por la Universidad Central de Madrid en 1928. Un año después se incorporó a la Casa de Salud de Valdecilla, donde se convirtió en la primera mujer en plantilla del centro.
Torres Salas formó parte de una generación de científicos que tomó Europa como modelo y vio sus expectativas frustradas por la Guerra Civil. Estudió en la Residencia de Señoritas siguiendo el programa de la Institución Libre de Enseñanza y de la Junta para la Ampliación de Estudios, un proyecto que pretendía formar -por primera vez, en un marco igualitario- a una élite intelectual capaz de situar a España en el primer nivel científico y cultural de la época.
En 1928 se licenció en Farmacia en la Universidad Central de Madrid y un año después se instaló en Santander para formar parte del proyecto de Valdecilla. Era la única mujer en una promoción de setenta médicos y alumnos de posgrado, lo que le impidió obtener el título de alumna interna, que requería dormir en el hospital, y le proporcionó en cambio el de médico externo de guardia. Se incorporó al departamento de Química, donde se le asignaron funciones de investigación aplicada. Su tarea consistía en analizar el valor nutricional de la comida del hospital para asignar a cada paciente una dieta personalizada según sus necesidades.
En Valdecilla, Torres Salas desarrolló el Esquema Dietético Puyal-Torres, un sistema pionero en la época que clasificaba los alimentos por su contenido en hidratos de carbono, grasas y proteínas.
Aunque Torres Salas nunca ocultó su interés por la investigación básica se dedicó con profesionalidad al encargo recibido. Quienes la conocieron destacaron siempre su enorme capacidad de trabajo, su inteligencia y su precisión. Todo ello lo aplicó en Valdecilla para desarrollar el Esquema Dietético Puyal-Torres, un sistema pionero en la época que clasificaba los alimentos por su contenido en hidratos de carbono, grasas y proteínas -hasta entonces la comida de los enfermos se medía simplemente en gramos- y que supuso una revolución en el tratamiento de la alimentación hospitalaria.
Los trabajos de Torres Salas en Valdecilla sirvieron de base a su tesis doctoral de 1932, titulada Contribución al estudio de la composición química de los alimentos españoles, que fue publicada en la Gaceta Médica Española, la revista especializada de mayor tirada de la época. Los resultados de la tesis de Torres Salas sirvieron para corregir un problema endémico de los hospitales españoles que hasta entonces utilizaban tablas nutricionales extranjeras, lo que provocaba desajustes por las diferencias entre alimentos de los distintos países.
Tras su paso por Valdecilla, Torres Salas trabajó con Gregorio Marañón en el Instituto de Patología Médica de Madrid. Entre 1934 y 1939 amplió sus estudios en Alemania, donde investigó las vitaminas junto al Premio Nobel Otto Meyerhoff.
La tesis de Torres Salas y su labor en Valdecilla llamaron la atención de Gregorio Marañón, el gran nombre de la medicina española en los años treinta, que la incorporó al Instituto de Patología Médica de Madrid. Allí se dedicó al estudio de la estructura de las vitaminas junto al doctorJosé Collazo.
Poco después solicitó y obtuvo una beca para ampliar sus estudios en Alemania. Entre 1934 y 1936 trabajó con el Premio Nobel de Medicina Otto Meyerhoff en el Kaiser Wilhelm Institut de Heidelberg. Se especializó en fisiología del músculo y metabolismo de los hidratos de carbono. Durante su estancia en Alemania estalló la Guerra Civil en España. Incapaz de regresar, obtuvo un empleo en el Pathologisches Institut de la Universidad de Múnich, donde se dedicó al estudio de la vitamina K a las órdenes del doctor H. Dyckerhoff.
Cuando terminó la guerra, en 1939, Torres Salas regresó a Santander para trabajar como investigadora en la Industrial Farmacéutica Cántabra. Tenía treinta y cuatro años y nunca más volvería a la investigación básica, su auténtica vocación, impracticable en un país devastado por la guerra que había perdido en tres años el esfuerzo de varias generaciones de científicos. Llegó a ser directora técnica del laboratorio, algo inusual para una mujer de la época. Allí, entre formulaciones, controles de calidad y revistas alemanas médicas, se jubiló en el año 1966.
Murió en Granada, en 1998. Su trabajo como dietista, farmacéutica e investigadora fue reconocido en el año 2004 con la creación del Aula Interdisciplinar Isabel Torres de Estudio de las Mujeres y del Género de la Universidad de Cantabria. El aula entrega cada dos años el Premio Isabel Torres a investigaciones relevantes sobre ambas materias. Una calle lleva su nombre en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria.
 
 
*Autoría: Francisco García Martín.
 

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